"No hay recuerdos que el tiempo no borre, ni pena que la muerte no acabe"
(Cervantes)
Ingredientes:
Y ahora la receta:
200 gramos de harina de trigo
200 gramos de harina de garbanzo
Agua muy fría
Aceite, sal, perejil
1 cebolla de las largas
1 taza de camarones
Modo de hacerlo:
Esta receta es muy conocida en Cadiz, y la mayoría de las casas saben las medidas exactas
para que queden unas tortillitas como si fueran de encaje, pero por si alguien no la conoce,sobre todo los de fuera de aquí.
En Cadiz se venden los camarones en la puerta de los mercados de abastos, los venden los mismos mariscadores que los cogen, te las dan en un cucurucho con la medida de un vaso, lleno de camarones, y por supuesto que están vivos,saltando vamos, y aquí va la receta.
En un bol poner las harinas, y ir añadiendo agua hasta que quede una crema mas bien liquida,
mover muy bien para que no queden grumos, picar la cebolla larga (sin lo verde) y el perejil todo muy pequeñito, añadirlo a la crema junto con la sal y remover todo muy bien.
Añadir los camarones tal cual, o sea sin cocerlos
Poner una sartén con aceite y dejar que se caliente bastante, las tortillitas se deben hacer muy rápidas
para que absorban el menor aceite posible. Se va echando cucharadas de la mezcla en el aceite,
y se abren un poco con la misma cuchara para que queden con huecos, (si te gustan mas compactas, añadele mas harina) pero así están como deben estar, (divinas)
Darles la vuelta y sacarlas cuando están doradas, poner sobre servilletas para que dejen el aceite que les queden, y ir friéndolas hasta acabar el moado.
Estas las hice cuando vinieron mis hijos este verano y no daba tiempo a que se enfriaran,
se las comían de pie, de verdad que merece la pena hacerla.
Si donde vivís no tenéis camarones (lo siento por vosotros) pero podéis hacerlas con gambas peladas y troceadas, no es igual, pero sacan del antojo, ya me contareis.
